Corazón dolido de escuchar.
Corazón dolido por la ausencia.
Corazón débil por la edad,
Se apodera de él, la impotencia.
Le dicen que está seria.
¡Cómo va a estar!
Si la soledad es su compañera.
Le dicen que sonría
Y sin querer, la sonrisa
Se convierte en una mueca.
Y día a día se levanta sin querer.
La vida sin su amor, ya no es vida.
jueves, 3 de diciembre de 2009
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Querida Kety, me encanta el homenaje que le rindes a tu madre, y es evidente el gran amor que ha sabido sembrar en vosotras, para obtener esta cosecha.
ResponderEliminarTe comento que no puedo encontrar la poesía a la que aludes en tu comentario de "La Plaza de la Amistad" de Conchi, mi correo es: tierrazana@yahoo.com.ar
Mucho me gustaría saber a cual de las tuyas he respondido.
Ten en cuenta que los años pasan y mis neuronas se van achicharrando, aunque hago todo lo posible para que así no sea.
Un abrazo fraterno con catorcemil Kms. de distancia, pero no menos cálido a pesar de ella.
Susana.........